El Espíritu del Señor DIOS está sobre mí, Porque me ha ungido el SEñOR Para traer buenas nuevas a los afligidos. Me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, Para proclamar libertad a los cautivos Y liberación a los prisioneros; Para proclamar el año favorable del SEñOR, Y el día de venganza de nuestro Dios; Para consolar a todos los que lloran, Para conceder que a los que lloran en Sion Se les dé diadema en vez de ceniza, Aceite de alegría en vez de luto, Manto de alabanza en vez de espíritu abatido; Para que sean llamados robles de justicia, Plantío del SEñOR, para que El sea glorificado. Isaias 61:1-3

sábado, 14 de mayo de 2011

La Biblia, versión Reina Valera 1960 .:::. ¡Amén-Amén!



La Biblia, versión Reina Valera 1960 .:::. ¡Amén-Amén!
La Biblia en linea para leer y consultar...

EVANGELIZACION SIN EXCUSAS
By Karel Golcher

La evangelización, como apuntan muchos, debería ser un estilo de vida, parte de nuestra forma de ser como cristianos. Muchos son los pasajes en el Nuevo testamento que nos animan a realizar la tarea evangelística y que nos hacen ver la necesidad espiritual que tiene el resto de la gente que no conoce a Cristo (Mt. 5:13-16, Lc. 5:27-32, Jn. 1:14; 3:16, 4:36-38, 13:34-35, I Co. 3:5-7, 9:19-23, I Pe. 2:9-12).

O sea, pues, que no hay excusa para no hacer la tarea evangelística. Lo que sucede es que hay cierto temor para evangelizar porque creemos que necesariamente la gente debe responder positivamente a nuestro mensaje. Pero la verdad es que son pocos los que responden positivamente. Muchos responden negativamente (no aceptan al Señor como su Salvador) porque siguen decididos en no abandonar su vida pecaminosa y porque, en algunos casos, quien les habló del evangelio no lo hizo con creatividad y claridad para que tomen una buena decisión.

Un factor que obstaculiza muy a menudo el avance del evangelio es el mal testimonio de muchos cristianos. En los últimos 18 años he tenido la oportunidad de evangelizar personalmente a gente de 10 países distintos (en Norte América, América Latina, España y África), y aunque la mayoría de la gente está abierta a escuchar la explicación acerca de su condición como pecadores, muchos son los que ponen como pretexto para no recibir al Señor el mal testimonio de los evangélicos. Eso en realidad sólo es un pretexto porque, al final de cuentas, cuando se les explica que no deben fijarse en el mal ejemplo de otros cristianos, la gente termina aceptando su situación de culpa, pero no necesariamente recibiendo al Señor como Salvador de sus vidas.

Debemos sobreponernos a las barreras que no nos permiten evangelizar a la gente. Uno de los temores de los creyentes es no evangelizar porque muchos inconversos destruyen fácilmente nuestros argumentos. Eso es una realidad, porque hay gente no cristiana que tiene un nivel cultural más alto, o un nivel de escolaridad superior, o una mejor condición económica que hacen que el creyente muchas veces quede en una posición inferior en el momento en que está presentando el mensaje del evangelio. Muchas veces no queremos evangelizar por causa de esas barreras. ¿No será esta realidad un llamado para que los evangélicos nos preparemos mejor? Si bien es cierto que Dios nos usa así como somos y con las cosas que tenemos, no deberíamos conformarnos con ello sino más bien buscar cada día más la excelencia en todas las cosas de la vida, porque a través de ello Dios podría llegar a más corazones.

No obstante, no sólo existen temores externos que sirven de barrera y que no nos permiten evangelizar, tal como lo que mencioné anteriormente. También existen temores personales con los que los mismos creyentes viven. Muchos son los cristianos que luchan con sus propios temores. Temores que no les permiten a ellos mismos buscar fielmente al Señor y mucho menos presentar el evangelio a otras personas. Por momentos, he llegado a pensar que muchos de nuestros hermanos llevan consigo problemas de auto-estima, o de inferioridad, que les limita a participar en el qué hacer de la iglesia.

Es más, muchos cristianos viven dominados por sus temores, a tal punto que terminan optando por el aislamiento. No sólo debemos buscar superar el miedo que nos provocan los no cristianos, sino también superar nuestros propios temores. No podemos abordar los problemas de los demás, si no abordamos primero los nuestros. No es que no evangelicemos mientras estemos en la lucha de quitar nuestros propios temores. Se trata de encararnos a nosotros mismos y buscar la libertad espiritual para poder evangelizar. Dios quiere usarnos pero a veces no nos dejamos usar por él.

A la luz de mi propia experiencia, quedé convencido que muchas veces he oscurecido el mensaje porque no he tenido el tacto necesario a la hora de entregarlo. Muchas veces no me identifico con la gente en sus necesidades, en sus expectativas, en sus deseos y anhelos. Y eso ha sido un error porque no pude llegar a sus corazones sino sólo irrumpí en sus vidas sin identificarme con ellos. Debemos buscar convencer a la gente con el evangelio y para ello debemos identificarnos con ellos, con todo lo que son. Además, nuestras expresiones y acciones de amor serán importantes para fortalecer nuestro evangelismo. En 1993, estuve de misionero en un pueblo de Honduras. Allí empezamos a visitar a los presos de la cárcel, pero sentíamos que no respondían a nuestros mensajes que cada semana les llevábamos. Entonces decidimos hacer algo más práctico. Les llevamos nuevos testamentos y adentro de ellos pusimos algo de dinero para ayudarles en sus necesidades. Eso les motivó mucho para recibirnos con más entusiasmo y poner atención a nuestros mensajes. En las próximas semanas, regresamos con ropa y comida para vivificar el mensaje que les compartíamos. Eso produjo muy buenos resultados. Muchos empezaron a recibir al Señor y otros, incluso, se reconciliaron e hicieron votos de arrepentimiento.

También podemos evangelizar a través de hacer amistades. Si ya tenemos amistades no cristianas, aprovechémoslas para hablarles de Cristo. Esto será un proceso, porque no todos están dispuestos a entablar charlas de tipo espiritual. Si no tenemos amistades inconversas, iniciémoslas. A mí se me ha hecho bastante fácil hacerme de amistades incoversas. Si estamos con el propósito firme de evangelizarlas y llevarlas a Cristo, no tenemos por qué adoptar su estilo de vida. Por ejemplo, podemos iniciar conversaciones en el autobús, en la fila de espera del supermercado, en el estadio de fútbol, en el tiempo con el barbero, etc. Creo firmemente que Dios nos da la capacidad para establecer relaciones en el lugar donde estemos. Tampoco se trata de convertir rápidamente a la gente, pero por lo menos que se enteren que somos cristianos y que les demos testimonio haciendo la diferencia entre las cosas buenas y las malas. Recordemos que no somos llamados a “convertir” a las personas, pues de hecho esa es obra directa de Dios, sino a testificarles abiertamente con nuestras vidas.

Comúnmente el no cristiano no está interesado en tener amistad con un creyente. Pero nosotros sí debemos interesarnos en ellos. Hay por lo menos cuatro pasos para hacer amistades: Tomar la iniciativa, establecer una relación, ser un amigo y construir una relación. Si nuestros amigos inconversos no quieren aceptar a Jesús como su Señor y Salvador no es problema nuestro, más bien es problema de ellos. Pero nosotros somos llamados a ser testigos de Cristo en medio de sus vidas.

Así como hay grupos de estudio bíblico o discipulado para los creyentes, así también puede crearse grupos de estudio bíblico para los no creyentes. Esto es un gran reto porque si es difícil reunir a inconversos para actividades sociales o de conveniencia, mucho más difícil será reunirlos para impartirles un estudio bíblico. No obstante, debemos recordar siempre que para a Dios no hay nada imposible. Obviamente el contenido del estudio debe ser de carácter evangelístico. Esto no se les debe decir a ellos cuando se les invita, porque lo más probable es que no lleguen a la reunión. El estudio bíblico debe servir para dar testimonio, quizás verbal, de lo que Cristo ha hecho en nosotros y de lo que puede hacer con el resto de las personas también. Muchos se asustan cuando asisten por primera vez a
un grupo como estos, porque indebidamente se les ha creado un ambiente “muy evangélico”, casi religioso. Debemos tener sumo cuidado de crearles un ambiente natural y agradable, para que se sientan en libertad de exponer su sentir y lo que les gustaría hacer en el futuro en el grupo.

Finalmente, debo decir que nuestra sociedad está a la expectativa de nuestra conducta como pueblo evangélico. Creo que sí es posible llegar al mundo de los inconversos si, prioritariamente, nos interesamos de todo corazón en ellos y si no somos impertinentes mientras nos acercarnos a ellos. Promovamos el evangelismo personal. No es que no crea en el evangelismo masivo, pero si hacemos evangelismo personal ya hemos logrado empezar con el discipulado al cual Dios nos ha llamado. Las personas entenderán mejor el mensaje cuando les dediquemos tiempo no sólo para explicárselos, sino también para ejemplificárselos con nuestra propia vida.

domingo, 10 de enero de 2010

Sin Limites



Bendicion profetica 2010



En algunos lugares en dias pasados con motivo de las festividades de navidad y fin de ano muchas personas termiron muy mal, animicamente mal, mirando luego de un rapido balance de sus vidas que un ciclo de tiempo terminaba y sus vidas se iban sin sentido y sin proposito.

Quizas frustrados y afligidos afectados por la perdida de un ser querido, o carencia de trabajo, la perdida de su salud, o afectado por la cisis economica que afecta por estos tiempos y o sin numero de justificaciones.

Lo bueno de esto, o lo hermoso de esto, es que puedo decirte que Dios conoce nuestra condicion y que aunque parezca imposible El esta interesado en tu situacion y tan solo por una razon: El no te creo para fracaso, El no te formo para ser frustrado, el no te hizo para vivir arruinado en miseria.

El te creo para vivir en prosperidad, en abundancia, en bendicion, en su bendicion rica y abundante.

Al comenzar el 2010 parate y comienza a proclamar a reclamar tu bendicion. pero actua.
Estaba meditando en Abraham y su sobrino Lot, como este fue bendecido en gran manera a consecuencia de su tio. Fueron grandemente bendecidos que se llego a convertir en un serio problema. Tan asi que Lot prodria escribir un libro que se venderia rapidamente "7 pasos para tumbar un tio rico"

Finalmente deciden separarse y el tio le da la opcion de escojer en que direccion tomaria y dividir las propiedades, tomando las mejores tierras planas para si, toma los valles fertiles de hermosos pastos y deja a su tio con los escarpadas laderas de las montanas.

Y alli sentado en la montana y frustado de quien era su sobrino, cabizbajo y aflijido, solo con sus pensamientos Abraham recibe la bendicion de la voz profetica de Dios sobre su vida.

Y quiero decirte hoy es el dia que Dios quiere comenzar algo nuevo en tu vida. Hay una palabra profetica sobre tu vida. Desde ya visualizalo. Abraham lo hizo. 1. Se desprendio de su sobrino que siendo su sobrino no era de bendicion para el. Pues mientras estuvo con el, Dios no pudo hablarle ... solo lo hizo cuan cuando se desprendio de Lot. Hoy Dios quiere hablar a tu vida pero necesitas hacer algo en ti... desprendete de aquello que aunque parezca muy comodo te impide escuchar la voz de Dios.


Hoy hay una palabra profetica de Dios para ti. Pero numero uno es necesario ciertamente necesitas desprendimiento de lo que te impide oir su voz.

Te dolera, quizas, no sera muy facil, pero lo puedes hacer .. solo necesitas hacerlo y disponte a recibir su visitacion, su palabra, su bendicion, su promesa. Alli en el silencio de tu frustracion, de tu dolor el te hablara... alli hoy sera tu dia, solo preparate, apartate solo para El.

Numero dos: Levanta tu mirada..!!! Hoy comienza algo nuevo para ti. Ahora el te dice parate mira al norte, mira la sur, mira al oriente, mira al occidente... por que todo lo que ves es tuyo ... hasta donde llegue tu mirada por encima de las montanas hasta alli sera tu bendicion. Visualiza y toma en la fe de Dios todo lo que el tiene para ti, sin limites y comienza a disfrutarlo desde ya. este es el nuevo 2010....!!!!


Genesis 13:14 Galatas 3:7 Romanos 4:13 Mateo 6:33

martes, 20 de enero de 2009

Prepárese para prosperar


Administración financiera


por Gloria Copeland


El fundamento de sus finanzasNunca trate de construir una casa sin haber puesto primero los cimientos.
No me importa cuántas ganas tenga de terminarla ni cuánto le emocione llenarla de muebles y decorarla, usted primero debe dedicar todo el tiempo necesario a poner un fundamento sólido. Si no lo hace, la casa será tan inestable que en poco tiempo se derrumbará.

Es un consejo simple, ¿no es verdad? Cualquiera persona con sentido común lo sabe. Sin embargo, en el campo espiritual, la gente comete ese error todo el tiempo. Tan pronto ven una bendición que Dios les ha prometido en su Palabra, les dan tantas ganas de apropiarse de ella que ignoran los fundamentos más básicos de la vida piadosa, y se van en pos de aquella bendición y nada más.


Esto es especialmente cierto cuando se trata de la prosperidad. Con frecuencia, la gente está tan desesperada por encontrar una solución rápida a sus problemas económicos, que sacan unas cuantas promesas de prosperidad de la Biblia y tratan de creerlas sin permitir que Dios haga cambios en otros aspectos de sus vidas. Por supuesto, eso no da ningún resultado y la gente termina desilusionada. De hecho, a veces llegan a la conclusión de que nunca fue voluntad de Dios que ellos prosperaran.


Pero yo puedo decirle hoy, con base en la Palabra de Dios y mi propia experiencia personal, que definitivamente ¡sí es la voluntad de Dios que todos sus hijos prosperen!
Es por eso que Él inspiró al apóstol Juan a escribir: "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma" (3 Juan 2).
Ahora bien, note que Juan no solo escribió "quiero que prosperes", sino "quiero que prosperes así como prospera tu alma". Él vinculó la prosperidad económica a la prosperidad de nuestra mente, voluntad y estado de ánimo.


El plan de Dios es que crezcamos en nuestras finanzas tanto como crecemos en nuestra vida espiritual. Él sabe que es peligroso poner grandes riquezas en manos de alguien que es demasiado inmaduro espiritualmente para manejarlas. Se pueden ver evidencias dramáticas de esto en las vidas de personas que han adquirido riquezas económicas mediante el sistema de este mundo, aparte de Dios. En la mayoría de los casos, tales riquezas solamente contribuyen a que la gente muera más joven y en mayor miseria que si hubieran sido pobres.


Esto se debe a que usan su riqueza para pecar en mayor medida. Unos la usan para comprar toda la cocaína e ingerir todo el licor que quieren. Otros la malgastan para llevar un estilo de vida inmoral que tarde o temprano los destruye.
La paga del pecado es la muerte. Este es un hecho ineludible. Por eso, cuando la gente gana dinero y lo gasta en el pecado, les hace más daño que bien. Como dice Proverbios 1.32: "la prosperidad de los necios los echará a perder".

Busque primero lo más importante

A la luz de tal verdad, es fácil ver por qué Dios quiere que nuestras finanzas incrementen al mismo ritmo de nuestro crecimiento espiritual. Él quiere que maduremos y superemos nuestra necedad carnal para que nuestra prosperidad nos traiga bendición y no perjuicio.
"Pero Gloria -me dirá usted-, necesito ayuda económica cuanto antes."
Entonces apresúrese a crecer. Dispóngase a echar los cimientos para su prosperidad.
¿Cómo? Aprenda lo que Dios dice en su Palabra y póngalo en práctica.
Mire, el fundamento de la prosperidad consiste en llevar una vida edificada sobre la Palabra de Dios. Es hacer todo lo que Dios le mande hacer, pensar todo lo que Él le mande pensar y decir todo lo que Él le mande decir.

La prosperidad bíblica es el resultado de darle prioridad a la Palabra de Dios (en su totalidad y no solo aquellas partes que hablan de la prosperidad económica) en su vida. La prosperidad viene cuando usted empieza a obedecer las instrucciones que Jesús nos dio en Mateo 6:
Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?


No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Recuerdo cuando Ken y yo ignorábamos que podíamos confiarle a Dios el cuidado de nuestras finanzas. Yo pensaba que mi responsabilidad era preocuparme de cómo íbamos a pagar nuestras cuentas. Pasaba mucho tiempo pensando en cosas como: ¿Qué voy a hacer para pagar la electricidad este mes? ¿Cómo me las voy a arreglar para que no nos corten la luz? Para mí habría sido irresponsable de mi parte no preocuparme de tales cosas.
Luego descubrí que no era la voluntad de Dios que yo me preocupara. su voluntad era que le creyéramos, que Él sí iba a cuidar de nosotros. También aprendí que como creyentes no debemos buscar las riquezas materiales. No debemos ir en pos del dinero como la gente que no tiene a Dios. A ellos les toca buscarlo por todas partes porque no tienen un pacto con Dios, y si no buscan los bienes materiales, no podrán obtenerlos.


Pero nosotros no somos como ellos. No estamos en el mundo sin Dios y sin pacto (Efesios 4.12-13). Tenemos la promesa de provisión de Dios. Él nos ha asegurado en su Palabra que no sólo suplirá lo que necesitamos, sino que nos dará en abundancia.
No obstante, es importante que recordemos que un pacto siempre es entre dos partes y tiene dos lados. Al hacer un pacto decimos: Si tú haces esto, yo haré aquello.
La parte de Dios en el pacto es prosperarnos en espíritu, alma y cuerpo, así como en nuestras finanzas. ¿Cuál es nuestra parte del pacto? No afanarnos en la búsqueda de esa prosperidad. Si lo hacemos, vamos a desviarnos. Nuestra parte del pacto es buscar primeramente el reino de Dios (su manera de ser justo y hacer lo justo), que le reconozcamos como Rey y hagamos lo que Él nos pida.


Nuestra parte es decir: "Señor, haré lo que sea que me pidas. Obedeceré Tu Palabra y haré lo recto ante tus ojos, así parezca que va a costarme".
Por supuesto, obedecer la Palabra de Dios nunca nos cuesta a largo plazo, más bien ganamos. Usted siempre estará en posición para ser prosperado si vive en pos de Dios y hace las cosas a su manera.
Sin embargo, voy a ser sincera con usted. Habrá ocasiones en las que no podrá ver cómo vendrá esa prosperidad. Ken y yo lo sabemos por experiencia pues hemos pasado por esas etapas.
Cuando leímos aquella parte en la Palabra de Dios donde dice "No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros. ", no nos sentimos muy emocionados. En esa etapa de nuestra vida nos parecía que nunca íbamos a poder avanzar económicamente sin pedir dinero prestado.
Pensábamos: ¿Cómo vamos a tener carro propio? ¿Cómo vamos a comprar casa? ¿Cómo vamos a financiar nuestro ministerio? ¡Estamos perdidos!


Sin embargo, ya habíamos decidido obedecer a Dios sin importarnos el costo, y nos encomendamos a Él para salir de las deudas aunque pensamos que sería desventajoso para nosotros. Por supuesto, esa decisión resultó ser una de las decisiones financieras más sabias que hemos tomado.
Así es como sucede siempre. Al fin de cuentas, ¡obedecer a Dios siempre es ventajoso para usted!
Sea candidato a la prosperidad
Es fácil ver el efecto que tuvo en nuestra prosperidad el seguir las instrucciones de Dios en cuanto a salir de las deudas, pero el hecho es que nuestra decisión de obedecer otros mandamientos que vimos en la Palabra y que al parecer no estaban relacionados con el asunto, también tuvo impacto en nuestras finanzas. Esto se debe a que no podemos separar los principios sobre las finanzas que Dios ha dado del resto de sus principios. Todos funcionan conjuntamente. Por eso usted debe recibir la Biblia en su totalidad a fin de tener un buen fundamento para la prosperidad bíblica. Por ejemplo, el mandamiento principal que Jesús nos dio es "que os amésis unos a otros" (Juan 15:12). A un simple observador casual no le parecería que ese mandamiento tenga algo que ver con el dinero, pero para tener prosperidad verdadera el amor debe ser la fuerza que guía su vida. Usted debe aplicar principios bíblicos para la vida como estos que se encuentran en 1 Pedro 3:8-11:
Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición. Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño; apártese del mal, y haga el bien; busque la paz, y sígala.


Píenselo de la manera siguiente: Toda buena acción que usted haga, toda decisión bíblica que tome, toda vez que opte por el amor y no por el egoísmo, usted estará echando otro cimiento en la construcción de su prosperidad.
Cuando usted ora por sus enemigos en lugar de aborrecerlos, se está convirtiendo en candidato a la prosperidad. Cuando le da la espalda a la inmoralidad, se está encaminando hacia la bendición. Cuando ve cosas en su vida que no están bien y las corrige de acuerdo con la Palabra de Dios, se está preparando para administrar una mayor abundancia económica.
El libro de Proverbios está lleno de la sabiduría de Dios en cuanto a situaciones y decisiones cotidianas. Le ayudará a aprender cómo manejar sus asuntos de una manera que agrada a Dios. Como tiene 31 capítulos, si usted lee uno cada día junto con sus otras lecturas bíblicas, puede terminarlo en un solo mes. Esto le permitirá leer los Proverbios doce veces al año.


En Proverbios descubrirá, por ejemplo, que la calidad de la fidelidad y la bendición de la prosperidad tienen una relación muy estrecha. Dondequiera que usted encuentre la una, también verá a la otra. Como dice Proverbios 28:20 en cuanto a los fieles: "El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones; mas el que se apresura a enriquecerse no será sin culpa". El hombre veraz, o el hombre de verdad, es el "que dice, usa o profesa siempre la verdad", según el Diccionario de la Real Academia.
Lucas 16:10 dice: "El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto". Así que, si usted quiere que le confíen más y lo asciendan a un mejor puesto, sea fiel y justo en el trabajo que tiene ahora mismo.
Tal vez crea que la gente cristiana no necesita oír sobre la honradezy la fidelidad, pero así es. Conozco personalmente casos de cristianos que han robado dinero de sus patronos.


Es posible que no hayan tenido la intención de "robar" nada y que hayan pensado: Voy a tomar prestado este dinero un par de semanas, luego lo regreso y nadie saldrá perjudicado. El problema es que uno no puede sacar un préstamo sin pedirlo primero, de lo contrario es un robo y uno no puede robar y recibir bendición al mismo tiempo.
A esas personas les pudo parecer bien tomar el dinero cuando lo hicieron. Quizá inventaron alguna excusa y justificaron el acto en su propia mente, pero si hubieran estudiado y obedecido la Palabra de Dios no habrían caído en esa trampa. Esto se debe a que la Palabra discierne los pensamientos y las intenciones del corazón (Hebreos 4.12). La Palabra le enseñará qué es y qué no es justo.
La Palabra de Dios no revela los caminos del hombre sino los caminos de Dios y la manera de hacer las cosas que agrada a Dios. Ella le capacitará para poner el fundamento firme que necesita para acceder a la prosperidad bíblica.


Construya toda la casa
Una vez puesto el cimiento, usted estará preparado para dar el paso de fe necesario y recibir la abundancia que Dios le tiene reservada.
Muchas personas que han llevado vidas piadosas han fracasado en este aspecto y se han perdido las bendiciones financieras de Dios. Aunque aplicaron continuamente los principios de la Palabra de Dios y se convirtieron en candidatos principales para recibir gran prosperidad, la pasaron de largo sin siquiera saberlo a causa de la tradición religiosa que les enseñó que Dios quiere que vivan en la pobreza. Los cristianos de ese tipo tienen grandes riquezas en su cuenta bancaria espiritual, pero como ni siquiera saben que existen, nunca cuentan con ellas.


No permita que esto le suceda a usted. No se limite a echar los cimientos para la prosperidad y quedarse ahí. Prosiga a construir la casa entera. Atrévase a creer que si usted busca primeramente el reino de Dios (su manera de ser justo y hacer lo justo), todo lo demás (el alimento, la ropa, el automóvil, la casa, ¡todo!) también le será añadido.
Eche los cimientos y luego atrévase a creer, ¡tenga plena seguridad de que prosperará!

viernes, 6 de junio de 2008

Como comportarse diariamente

Estando Jesus un dia en la playa, sube a una barca y comienza a enseñar grandes y preciosas cosas a una multitud hambrienta y deseosa de palabra de Dios. Y en su sencilla expocision les daba a entender por parabolas la revelacion de Dios entre las que dijo esta:

"Asi es el Reino de Dios, como cuando un hombre hecha semilla en la tierra: y duerme y se levanta, de noche y de dia, y la semilla brota y crece sin que el sepa como. Por que de suyo lleva fruto la tierra, primero hierva, luego espiga, despues grano lleno en la espiga; y cuando el fruto esta maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega a llegado." Marcos 4:26-29




Podriamos decir que Jesus estaba enseñando a sus discipulos "Como comportarse diariamente" y que mejor decirlo nos lo enseña hoy a los creyentes que entendieramos bien el papel de el verdadero discipulo en la Mision encomendada por El en mateo 28:19 "Por tanto id, y haced discipulos a todas las naciones, bautizandoles en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo; enseñandoles que guarden todas las cosas que os he mandado..." El Señor sabia la dificultad y la lucha que tendriamos en lograr este objetivo, cumplir con la gran comision, no por dificil que fuera sino por nuestra humana debilidad.




Mencionaba un Pastor que fue asignado en una nueva ciudad para atender alli una congregacion que requeria un Pastor: "Es extraño pero todo huele a viejo, hay un precioso grupo de creyentes y de lideres, vienen trabajando la nueva metodologia de iglecrecimiento a traves de reuniones en los hogares, tiene retiros espirituales y muchas otras actividades pero veo que hace años vienen siendo los mismos, no hay crecimiento, son los mismos y se conocen muy bien. Esto es muy preocupante una iglesia que no crece." Quizas este sea el caso de otros lugares que adolecen de lo mismo falta de crecimiento.




Siento desepcionarlo pero cuando se mira bien adentro encontramos entre los creyentes el deseo de agradar a Dios pero se sienten con una inmensa deuda con el Señor, frustrados internamente por que saben que no lo han hecho"ganar un alma". Solo para que se de cuenta en tu culto dominical pregunta a la asamblea: cuantos ganaron un alma en esta semana? Y de seguro solo dos o uno levantara la mano. Y donde estan los otros que estan alli sentados?




Por mas que ensayamos y probamos metodos de evangelismo y estrategiasque son muy buenos para alcanzar a otros pasamos por alto como manejar la ansiedad, el temor la preocupacion y la inseguridad que hacen de esto una bomba de tiempo llamada "incredulidad" y debemos romper con ella cada dia y esto lo que nuestro gran Maestro y Señor Jesus nos enseña en su palabra.




"Asi es"... se refiere a la ley universal que rige el Reino de Dios. Leyes divinas establecidas por Dios y con las cuales el Reino se rige. Quiero decirte mi amigo solo has lo que tienes que hacer. Ve y habla lo que Dios ha dicho. Ve y testifica de lo que Dios ha hecho en tu vida, Ve y habla de El no de ti. Ve y habla del verdadero amor de Dios y de la Obra de Cristo Jesus en la cruz del Calvario. Tan solo eso...Ve o mejor como dice en Mateo: "Id" Algo pasara, algo va a suceder y no por ti. Es porque asi esta establecido. Mira lo que sigue diciendo el Señor: "y duerme y se levanta, de noche y de dia, y la semilla brota y crece sin que el sepa como." (v. 27)


"Sin que el sepa como,"... Que nos importa como es ese asunto , solo hagamoslo, la semilla de la palabra que des o siembres sera efectiva, ni aun debes angustiarte, ni preocuparte, solo descanza en El y dale gracias por que lo que El hace, es perfecto. Alli es cuando verdaderamente somo sus siervos hacemos simplemente lo que nos fue mandado.




Hoy te invito a que apliques esta palabra a tu corazon a tu vida, sujeta tus pensamientos arremolinados en ti y sujetalos a esta preciosa palabra. Confia en el Señor, el hara. Este seguro usted tiene el control de su mente, tan solo con saber que ella la semilla brotara y germinara, pero no seas infantil no escarbes en en lugar donde sembrantes a ver si la semilla abrio. Dejala alli y cuida el lugar. Brindale cuidado y atencion esmerada y veras el resultado, ella brotara y crecera, tan solo por su Poder y Gracia

miércoles, 7 de mayo de 2008

Salvacion

La salvación es un regalo que está disponible para aquellos que se arrepienten, creen y confiesan que Jesús es el Señor y que murió y resucitó de los muertos para salvar a la humanidad (Hechos 16:31; Romanos 10:9-10). Este regalo no puede ganarse por las buenas obras ni por ser "bueno" (Efesios 2:8; 1 Timoteo 1:9). Es cuestión de fe (actuar en lo que usted cree de acuerdo con lo que dice la Palabra de Dios sobre la salvación).
Si usted vino en busca de un cambio en su vida, si vino en busca de la paz que se encuentra sólo por medio de una relación personal con un Dios de amor; entonces se encuentra en el lugar correcto. Dios está dispuesto a ayudarlo en este instante y justo en donde usted se encuentra.

Repita esta oración:
Padre celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: "Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo". (Hechos 2:21). Vengo a ti, Señor. Oro y te pido Jesús que entres a mi corazón y que seas el Señor de mi vida de acuerdo con Romanos 10:9-10: "… si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo". Yo lo hago ahora. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que Dios le levantó de los muertos. Pongo mi vida en tus manos, Señor, y toda mi confianza en ti. ¡Muchas gracias!
Amen.

lunes, 31 de marzo de 2008

Descubriendo el Llamado


Hoy quiero compartir con cada uno de ustedes el presente articulo tomado de la revista Agenda 360 de la amb latinos, de seguro que la disfrutaras y sera de gran bendicion para tu vida.

El llamado, la capacitación y el envío son temas
importantes, pero si lo vemos desde la perspectiva temporal, definitivamente el llamado ocupa un lugar preponderante y es uno de los primeros temas a considerar.


Descubriendo el llamado

Pero, ¿que es el llamado realmente? Siempre ha quedado flotando un halo de incertidumbre y
hasta una cierta falta de indefinición con respecto a este término. No pretendemos ahora tampoco arribar a una conclusión definitiva sobre este tema, pero trataremos de esbozar algunos pensamientos que nos permitan seguir una guía, en el maravilloso proceso de encontrar la voluntad de Dios para nuestras vidas.

Algunos malentendidos acerca del llamado.
Muchas ideas incorrectas sobre el llamado y particularmente sobre el llamado misionario, flotan
en nuestras mentes y se encuentran entre los cristianos de hoy en día. Por lo tanto, enumerarlos
nos ayudará a identificarlos y de alguna manera focalizar nuestra atención, para luego ir buscando lo que las escrituras nos dicen al respecto.

Muchas veces creemos que el llamado en un evento único y definitivo en nuestra vidas, es más, muchas veces pensamos que no tendrá cambios en el tiempo. En otras, tenemos la idea que debe ser algo espectacular o ligado a ciertas experiencias místicas o sobrenaturales. También,
que no podemos servir a Dios si no tenemos un llamado genuino y que será la verdadera prueba
del misionero cuando esté en el campo.

Por otro lado, a veces nos vamos a los extremos y decimos que el llamado es sólo para aquellos que están dispuestos a servir a tiempo completo en el ministerio. Y otros llegan a la idea de que el llamado es solo algo personal entre Dios y ellos, y entonces nos escudamos en las famosas frases: “Dios me dijo…” o “Dios me hablo a mí así…”. Se que muchas de estas consideraciones pueden haberles hecho levantar el animo a muchos de uds., pero por favor, sigamos adelante para que juntos tratemos de descubrir los principios de Dios acerca de este tan importante tema.

El llamado en la Biblia
Quizás usted entiende que tiene un llamado. Quizás ha tenido una visión o una experiencia sobrenatural, o simplemente ha ido creciendo con la idea de que debía ser misionero. O bien ha estado sintiendo, en estos últimos tiempos, una cada vez mayor convicción que debería estar implicado en el trabajo de Dios, pero no esta absolutamente seguro de cómo esto será posible.

Esta por buen camino, todo este abanico de posibilidades es real es nuestras vidas y muchas
cosas más también.

Pero entonces, ¿cuáles son las formas en las que Dios llama a las personas a su servicio? El mejor lugar será buscar una respuesta en la Biblia, la Palabra de Dios. Sin embargo, la Biblia, no nos proporciona una exposición única de qué debe constituir el llamado.
Aunque hay varios ejemplos de personas llamadas, y varios tipos de llamados, no parece haber único patrón, modelo o experiencia que los integre a todos.

Algunos son milagrosos. Por ejemplo, el llamado de Moisés a través de un arbusto ardiente (Éxodo 3); a Josué, en cambio, Dios sólo le dijo cuales iban a ser sus responsabilidades (Josué 1:1-9); Isaías recibió su llamado a través de una visión (Isaías 6), (solo por mencionar algunos.

Por contraste, algunos llamados vienen de opciones divinamente inspiradas, pero realizadas a
través de circunstancias netamente humanas. Entre los muchos ejemplos podríamos mencionar
a Nehemias que fue motivado a la acción por oír hablar de los judíos en Jerusalén (Neh. 1); a
Bernabé que fue enviado por la iglesia de Jerusalén a Antioquia (Hechos 11:22); y a Timoteo que acompañó a Pablo como compañero de viaje porque Pablo así lo deseaba (Hechos 16:3).
Aunque no se encuentra una única metodología, podemos intentar clasificar el llamado en por lo
menos cuatro tipos, según vemos en las escrituras.

Extendiéndonos desde el más amplio al más estrecho: (1) el llamado a la salvación, (2) el llamado al discipulado o madurez cristiana, (3) el llamado al ministerio a tiempo completo, y (4) el llamado a una asignación o tarea especifica.

El llamado a la salvación, sin lugar a dudas viene enmarcado a través de Jesús. Dios llama a todas las personas a entrar en una relación con Él, a través de aceptar la salvación por medio de Jesucristo. (Mateo 9:13; Marcos 2:17 y Lucas 5:32).

Después que hemos respondido al llamado de Dios a la salvación, pasamos a un mayor compromiso y es lo que podemos titular como el llamado al discipulado o madurez cristiana. Originalmente comenzó con el llamado a los apóstoles y culminó con Jesucristo en la Gran Comisión. Este llamado es hecho a todos los cristianos, ha hacer discipulos, pero no necesariamente significa que todos vamos a ser misioneros transculturales, aunque si todos participaremos de la Gran Comisión.

Pero, ahora si viene, el llamado de Dios para algunos cristianos para que le sirvan a Él con una
dedicación de tiempo completo. Tenemos muchos ejemplos de este tipo de llamado en la escrituras, Abrahán, Moisés, Jeremías, los apóstoles, Pablo, etc, etc.

En adición al llamado a tiempo completo, Dios en las escrituras también muestra que Él asigna tareas especificas a las personas. Un ejemplo, es cuando Jesús envía a sus discipulos a una específica tarea luego de orar por obreros para la mies (Mateo 9:35 – 10:42.) Otra, es cuando
Pedro y Juan fueron enviados a investigar lo que había sucedido en Samaria y hay muchos otros
casos más.

Pautas para el llamado.
A la luz de estos análisis previos, ¿qué pautas nos pueden ayudar a nosotros para entender el
llamado al servicio misionero? Proponemos las siguientes cuatro.

El llamado de Dios viene de muchas maneras. Entre los varios ejemplos que hemos visto, no
encontramos ningún patrón o método único utilizado por Dios para declarar invitarnos a Su servicio. El llamado y el envío pueden venir con una experiencia específica tal como un sueño o una visión, pero también puede ser fruto de una convicción interna que Dios pone en el corazón o los corazones, y que a través de los lideres de una expresión local del cuerpo de Cristo, le asignan una tarea a una persona o a un equipo en particular.

Todos somos llamados, pero algunos son asignados. Todos los cristianos somos llamados para comprometernos al discipulado como un estilo de vida. Todos los no-creyentes son llamados a arrepentirse y creer en el evangelio. Todos debemos adorar a Dios y complacernos en Su
servicio, llegando a ser como Cristo en todo lo que hagamos. Es decir, seguir los ejemplos de
personas tales como Priscilla y Aquila que sirvieron a Cristo en dondequiera que ellos estaban
(Hechos 18).

Pero al mismo tiempo, debemos tener en cuenta que Dios dispone que algunos cristianos se dediquen tiempo completo el servicio del reino. Él también da asignaciones específicas o tareas en un marco temporal para ser realizadas, y éstas son percibidas, y a menudo asignadas a través de una expresión local de cristianos.

Las asignaciones no son permanentes, aunque el llamando si lo es. Según lo visto en los ejemplos, las tareas son temporales, no requieren que los misioneros firmen un contrato para toda la vida. Esto es un tema importante a mirar hoy en día, especialmente cuando está la idea de que las asignaciones son permanentes.

Los que tienen un llamado a tiempo completo a la vocación del ministerio deben también estar dispuestos a aceptar asignaciones a corto plazo como parte del plan de Dios para sus vidas.
Para la mayoría de nosotros, Dios no nos presenta al plan entero para toda la vida en un sólo
evento. Lo que sucede es que él nos conduce paso-a-paso a lo largo de la carrera. Los misionarios deben estar dispuestos a aceptar las asignaciones de Dios una a la vez, no importa si ese término son algunas semanas o varios años.

En mi experiencia personal puedo decir que los medios por los cuales Dios resuelve llamarnos la
atención o mostrarnos su llamado, pueden variar extensamente de persona a persona. El cuerpo de Cristo desempeña un papel vital en el llamado.

Aunque el que llama o envía en última instancia es Dios, en el contexto inmediato es una manifestación local del cuerpo Cristo, llamemos iglesia, congregación, etc., el que confirma una
llamada y delega a menudo la asignación o la res-ponsabilidad asociada, a un individuo o un
equipo.

El cuerpo de Cristo entonces, tiene un papel significativo a jugar en el llamado de las personas al
ministerio. Al igual que la iglesia en Antioquia, (Hechos 13) confirman, decretan en nombre de
Dios y envian. El llamado, no es de interpretación privada, exige que una expresión del cuerpo de
Cristo local, es decir un grupo de creyentes, que conocen generalmente mejor al individuo o al
equipo, puedan confirmar el llamado y por lo tanto jugar un rol clave y vital en el proceso.

Conclusiones
¿Entiendes que tienes un llamado? ¿O tienes una carga cada vez mayor para un determinado
país o grupo de gente? ¿O hay una determinada cultura que no te la puedes sacar de la mente y te preguntas si esto puedo ser parte del llamado del Dios? Si es así, estás en el proceso, ahora
debes examinar tu llamado en el contexto de una iglesia o comunidad local de creyentes, reconociendo la función que tiene el cuerpo de Cristo en las vidas de cada miembro de ese cuerpo.

Debes también considerar que Dios en muchas veces es más flexible en cómo resuelve el llamado que muchos de nosotros. Además, las oportunidades, circunstancias o las asignaciones de tareas que vienen o vendrán en nuestra vida pueden ser otros de los medios que Dios use para confirmar o extender el trabajo que él ha decidido lograr a través de sus hijos (Efesios 2:10).

Si consideras que ya estas en este proceso de descubrir el llamado de Dios para tu vida o ya lo
tienes claro, el siguiente paso será considerar cómo prepararse para caminar en esta Gran
Comisión.

Adelante pues en este maravilloso camino por andar y estén atentos, ya que en los próximos meses volveremos nuestra atención a los medios para la preparación en el trabajo misionero.
¡Millones de los que nunca han tenido oportunidad de escuchar Su nombre, esperan por nuestras
decisiones y acciones!